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viernes, 22 de julio de 2016

El café de los viernes

Ya sé que no tengo remedio. Me había hecho muchísimos post-propósitos pero, como siga a este ritmo, no voy a cumplir ninguno. Así que he decidido empezar por favor el principio, que siempre suele dar resultado. Y, como si no escribo el café de los viernes, mis amigos me escriben preocupados por si me pasa algo, aquí estoy. Como una prueba de vida.


Así que si tú también estás listo, nos pedimos nuestros cafés y empezamos.



Si estuviésemos tomando un café seguro que hablaríamos de julio, ese es del que tanto me has odiado quejarme. En realidad no tengo nada personal contra él. No es él, soy yo. Como tengo vacaciones en agosto, julio es para mí el mes de tener más trabajo, de hacer malabares con los niños, de pasar días de playa encerrada en el hospital...Pero yo creo que alguien le dio el chivatazo, y el pobre julio está empeñado en caerme bien. Me ha regalado días de playa interminables, lecturas encantadoras y puestas de solara dejarme sin palabras. Vamos! Que sólo le falta enviarme flores...

Y como julio me tenía un poco de bajón, decidí empeorarlo un poco poniéndome de nuevo a dieta. Era una idea que tenía en mente desde hace tiempo pero el revulsivo fue que una compañera me felicitó por mi embarazo. He cambiado de domadora siguiendo el chivatazo de Natalia y, aunque sólo llevo una semana, estoy muy contenta. Ya sabes que soy de venirme arriba y, sólo con la primera consulta, yo ya me siento más delgada. La verdad es que es un concepto diferente al que había probado antes porque se adapta perfectamente a mis necesidades personales en función de mi trabajo y mis gustos. Iré más lenta pero espero que me ayude a cambiar algunos hábitos definitivamente.

En busca de unos hábitos más saludables decidí darme a la granola. La primera que oí hablar de esto pensé que se referían a una marca de galletas que yo tomaba de pequeña y que me encantaban. Pero no, por granola entendían copos de avena mezclados con semillas y frutos secos.  Si queréis una receta mejor explicada podéis pinchar aquí. Así que me fui a una tienda bio a comprar todo tipo de alpiste para hacer mi granola. Lo primero que tengo que decir es que todo me pareció carísimo; no sé si será cosa mía pero creo que todo lo bio, eco y demás encarece bastante la cesta de la compra. Pero venga, yo estaba decidida a darlo todo. Cogí copos de avena eco, semillas de lino, de sésamo, de chía, quinoa...todo esto mezclado con azúcar moreno (Quinta, tápate los ojos cuando llegues aquí), sirope de agave (de cultivo ecológico, por supuesto) y miel, mucha miel. Lo metí en el horno y me olvidé así que se torró de lo lindo. Tanto que cuando lo vio mi marido me preguntó si era algún tipo de abono para mi huerto eco (of course). Así que decidí tirarlo e intentarlo de nuevo. Hoy probé de nuevo y la verdad es que el aspecto ha mejorado bastante. Ya te contaré cómo me va, aunque tiene pinta de que me van a seguir gustando más las chuches que la granola...



2 comentarios:

  1. Te va a ir fenomenal con esta domadora, ya lo verás! Ah! Y se echaba de menos el café! 😘

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  2. Yo te voy a pasar dos recetas que me dió "mi domadora"... no sé si serán aptas para ti, tu pregúntale a tu nueva domadora... Porque yo fui para regular y lo que me pasó es que aprendí a comer y me hice fan de comer sano y caro porque ¡madre del amor hermoso!, que razón tienes con lo que es carisímo!!

    La primera receta es de cereales que yo aún no tengo claro que diferencia hay entre cereales, muesli y granola:

    500 grs de copos de avena o maíz + 150 gr de azúcar integral de caña + 150 gr de cacahuetes molidos o almendra molida + 80 gr de nueces o almendras + + 125 mls de agua + 8 cucharadas de aceite de oliva + 2 cucharadas de canela o vainilla en polvo. Si encuentras frambuesa o fresa desecada ya te dará un toque de gloria (yo solo la encontré en Portugal). O bueno, también le puedes poner cuadraditos de chocolate (¿sabes como te digo?, de estos pequeñitos).

    Todo a la bandeja de horno como hiciste tu y cuando ya no existan líquidos, apagas el horno y guardas en recipiente hermético.

    Y ahora que como sé que eres muy galletera y te salen de fábula... ahí va una receta de galletas... Galletas de kamut:
    1 huevo
    500 gr de harina de kamut
    300 gr de mantequilla (de la herbolistería of corse)
    150 gr de azúcar de caña

    Y ahora los pasos de la masa de todas las galletas, lo mezclas todo, lo guardas en la nevera, estiras la masa, escoges el molde más bonito, cortas y colocas en fuente del horno y 15 min a 180 grados (bueno esto más o menos ya sabes que depende del horno y que el horno debes encenderlo antes para que caliente y estas cositas)
    Dejas reposar las galletas más o menos 15 min sobre una rejilla y a merendar!!

    Yo estoy por sustituir el azúcar por panela porque en los bizcochos healthy ya lo he cambiado y muy bien el resultado pero en esto aún no me he atrevido...

    Besiños!

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