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miércoles, 16 de diciembre de 2015

Mi maravillosa librería

Hace mucho tiempo, años ya, que le doy vuelta al tema de las librerías. A si es posible que las librerías, tal y como las conocemos en la actualidad, sobrevivan a la era digital. Si esta pregunta me la hubieras planteado hace unos meses mi respuesta hubiera sido un rotundo no.



Pero hace unos días la lectura de un libro y unas maravillosas libreras me han hecho cambiar de opinión.

Que adoro la lectura, los libros y las librerías no es una novedad para ti. Los mejores recuerdos de mi infancia están unidos a los libros: esos fines de semana que me iba a comprar la prensa con mi padre y me dejaba escoger un libro, los domingos que nos íbamos a tomar el vermú a la calle de los Olmos y pasábamos un rato por la librería, la Feria del libro  o el verano que pasé en la cama por culpa de una neumonía (no me preguntes por qué me obligaron a convalecer todo un verano por una neumonía normal y corriente; cosas de la época, supongo) devorando libros de Puck y Los Hollister.

Todas estas situaciones me convirtieron en una lectora voraz, llegando a suspender algún examen en la facultad por no poder dejar de leer un libro especialmente emocionante. En la actualidad no puedo pasar un día sin leer, mucho o poco dependiendo del tiempo libre que tenga. Siempre me gustó leer mis propios libros, el olor de un libro nuevo es uno de esos pequeños placeres indescriptibles y por eso nunca pensé que me acostumbraría al libro electrónico. Pero sí, el kindle llegó a mi vida y se quedó.

Sin embargo, lejos de dejar de comprar libros, comprobé que, como el libro se venía siempre conmigo, mi velocidad de lectura aumentaba y por lo tanto necesitaba nuevos títulos. Y así fue cómo yo volví a comprar libros en papel.

Reconozco que he comprado muchos libros en Amazon. Hay cierta magia en eso de escoger un libro en el sofá de tu casa y recibirlo en tu puerta al día siguiente. Sin embargo, últimamente me gusta acercarme a las librerías físicas. Me encanta entrar en ellas y aspirar el olor a libro nuevo, hablar con los libreros y deja que me recomienden. Es algo que he vuelto a disfrutar en los últimos meses pero, después de leer "Mi maravillosa librería" todavía más.

Este libro, escrito por una librera austríaca, narra su historia personal: Una crítica literaria que se lía la manta a la cabeza y compra una librería y las peripecias que vive para sacarla adelante. Es un libro encantador que te hará valorar aún más a tu librero.



























Y el otro día yo conocí a unas libreras geniales. Como ya te he contado, estoy embarcada en mi última locura, mi tienda de bolsos. En honor a mi afición favorita, cada bolso lleva el nombre de un libro que bien me ha gustado, bien se identifica con la tela o el estilo del bolso. Pues el otro día, haciendo unas fotos de los bolsos para la web se me ocurrió que podíamos acercarnos a una librería para hacer algunas en medio de libros. Estábamos muy cerquita de Lume y allí nos fuimos.


Les pedimos permiso para hacer unas fotos y no sólo nos lo dieron sino que se interesaron muchísimo por la historia de los bolsos. Aprovechamos para pedir sugerencias de libros para nuestros hijos y yo salí de allí con dos libros para ellos y otro par para mí. Y de paso con el ofrecimiento de montar en su librería una presentación de mis bolsos y del libro 50 manualidades para hacer con tu hijo que ha escrito mi amiga Lucía.



Lo que no sabían las libreras de Lume es lo rápido que nos venimos arriba y así en cuanto salimos por la puerta ya nos pusimos a organizarlo todo y por eso hoy, a partir de las siete, haremos nuestra presentación.


Porque las librerías hoy en día tienen que ofrecer algo más, tienen que ser punto de encuentro, tienen que tener un plus, un sitio cómodo donde ojear los libros, un sitio para tomarse un café, deben convertirse en lugares de tertulia porque, si lo único que pretenden es ser un supermercado de libros, Amazon siempre les ganará la partida.

Si te apetece acompañarnos te esperamos a las siete en Lume. Nos encantará conocerte y compartir un ratito juntas.


6 comentarios:

  1. Ay, cómo me gustaría estar más cerca! Os sigo y admiro a las dos. Suerte, será una tarde genial!

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  3. Allí estaremos para apoyar, comprar, reir... y lo que haga falta!!
    muchos besos,

    Emma

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  4. Me encantaría estar alli, pero como no puedo, os deseo todita la suerte del mundo.
    Un beso

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  5. Muchas suerte en la presentación!
    En relación a lo que dices, el deambular por una librería sin prisas me parece uno de los placeres de este mundo.

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  6. Ay, cómo me gustaría estar más cerca para poder pasarme por allí!!
    Espero que nos enseñéis muchas fotos, al menos :-)
    Muchísima suerte para las dos, que la tenéis muy merecida.

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