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viernes, 22 de mayo de 2015

El café de los viernes

Lo prometido es deuda y aquí estoy con el café preparado. ¿Tienes un momento ahora? Venga, nos sentamos y compartimos un ratito.





























Si estuviésemos tomando un café te contaría que ayer compartí uno en directo con una amigas geniales. Las cuatro vivimos en Coruña pero, pese a que teníamos muchísimas ganas de juntarnos, tardamos varias semanas en encontrar un día en el que coincidiéramos todas libres. Sin embargo, ayer llegó el día, pese a que algún problemilla doméstico de última hora casi da al traste con nuestros planes. De Paula ya os hablé hace unas semanas y a Eva la conocéis de sobra, la cuarta mosquetera era Ana, amiga de Eva desde la infancia. A Ana la conocía a través de Eva desde hace tiempo, de hecho la primera vez que hablamos (apuesto algo a que ella no se acuerda) fue acerca de washi-tapes y chocolates por medio de whattsap. Instagram continúo uniéndonos y hace meses por fin pudimos charlar un rato con calma con un buen café por medio. A los cinco minutos de estar juntas, yo tenía la sensación de conocerla de toda la vida. Tenemos muchas cosas en común y nuestra pasión por Inglaterra es tan grande que ambas creemos que nacimos allí y nos cambiaron de familia.

Así que os podéis imaginar que el plan de juntar a tres de mis personas favoritas era más que apetecible aunque, no os lo voy a negar, me daba un poco de miedo que no saliera bien...Nada más llegar Paula tenía de regalo unas chuches ideales para mis chicos y Ana un regalo de Reyes atrasado, el libro que puedes ver en la foto. Las huellas de la memoria está escrito por una amiga suya que me lo ha dedicado con lo que ya sabes cuál será mi próxima lectura. Te puedes imaginar que un plan que reúne amigas, chuches y un libro tenía el éxito asegurado. Y así fue. El tiempo se nos pasó volando entre viajes, pisos, educación...la química entre las cuatro funcionó a la perfección. Así que nos nos queda más remedio que repetir y espero que sea pronto.

Si estuviésemos tomando un café te contaría que los efectos de  la escapada a Londres no se han hecho esperar. Bueno, Londres y las fiestas de cumple de mis hijos en las que me he puesto ciega comida. Señoras y señores, he subido de peso. El veredicto de la báscula ha sido rotundo, eso sí, también he aumentado la masa muscular, que ya sabes que yo soy de quedarme con lo positivo...Y no me extraña que haya aumentado el músculo porque el martes me invitaron a probar una sesión de EFIT en 220beats. La verdad es que tenía muchísimas ganas de probar esto de la electroestimulación. Se trata de hacer un programa de entrenamiento con un chaleco y un pantalón que producen estimulación muscular  adicional a la que consigues con el propio ejercicio. En principio me sonaba bastante desagradable, y de ahí mi interés en conocerlo en primera persona, pero te aseguro que fue genial. Eso sí, hoy, dos días después del entrenamiento, todavía tengo agujetas. Volveré un par de días más y te seguiré contando. Y, con respecto al peso, me pongo de nuevo las pilas que la próxima semana tengo examen con la domadora y no quiero líos...

Yo ya me he terminado el café y me ha encantado compartirlo contigo. Si te apetece, volvemos a encontrarnos el lunes porque es el cumple de Antón y tendremos que hacer algo para celebrarlo. ¿Te animas? Te espero En las nubes...

3 comentarios:

  1. Me resulta familiar la idea de que a veces reunir a parte de tus personas favoritas siendo éstas desconocidas entre sí puede llegar a ser peliagudo, pero cada vez que lo he hecho ha sido una experiencia positiva, interesante y emocionante a la vez. Espero que podáis repetir pronto. Saludos

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  2. Me resulta familiar la idea de que a veces reunir a parte de tus personas favoritas siendo éstas desconocidas entre sí puede llegar a ser peliagudo, pero cada vez que lo he hecho ha sido una experiencia positiva, interesante y emocionante a la vez. Espero que podáis repetir pronto. Saludos

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  3. Me ha encantado!!! Gracias por las palabras que me dedicas. Seguro que en otra vida, a parte de vivir en Inglaterra (o Escocia), fuimos hermanas, jajaja. Me rechiflan esas tardes de cafés, de encuentros con gente bonita, que tiene aficiones y gustos similares, que viaja... en fin, que yo repito fijo, y tanto me da lunes o miércoles; os lo dejo a vuestra elección.
    Y si, recuerdo esa primera conversación por wasap, sobre donde compraba yo el choco con leche que "pegase" en las galletas, jajajaja. Menos mal que me cogió en época repostera, porque ahora estoy de cocinilla salada y, a ser posible, de otros continentes. De ingredientes raros ando! Jajajaja.
    Besito y a por más cafés, y ojalá te guste tanto el libro como a muchos de los que lo leyeron.

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